jueves, 20 de abril de 2017

La fase final del colapso del imperialismo (2)

De nuevo remando contra corriente, que es lo difícil. Mientras todo el mundo está pensando en una guerra nuclear con la crisis de Corea del Norte, yo defiendo que estamos asistiendo a la fase final del colapso del imperialismo, que sólo hay que molestarse en analizar los hechos que se están sucediendo y ver cómo todas las actuaciones de EEUU van en la misma dirección: retrasar lo inevitable. Os dije que hay elementos suficientes para llegar a esta conclusión y que son, básicamente, Rusia y China.

Se han dicho muchas tonterías, y no sólo son los propagandistas habituales (antes llamados periodistas) quienes lo hacen, sobre la reunión entre Trump y Jinping, sobre los ataques a Siria y Afganistán, que si son señales hacia China y Rusia, que si bla, bla, bla. Todos estos propagandistas habituales y quienes pierden el tiempo en hacerles caso (con lo que les siguen el juego, una y otra vez) evitan mencionar que si hay señales de alguien hacia alguien es de Rusia y China a EEUU. Y todas las señales van en una dirección: chaval, ya ha llegado tu tiempo; se acabó ir de matón de barrio.

Os hablé de la reunión de Trump y Jinping y de la de Tillerson y Putin. Hay más, mucho más. Os dije que Rusia no tiene un papel en Corea del Norte, al igual que no lo tiene China en Siria, pero que ambos siguen la estela del otro en esos países. Pues bien, mirad la secuencia.

1.- Tillerson se reúne con Lavrov (el 11 de abril) y con Putin (el 12 de abril). Los dos le leyeron la cartilla, especialmente Putin. No ha pasado una semana y eso ha desaparecido desde el mismo día de la reprimenda en los medios de propaganda,no así la cena de Trump y Jinping, que todavía sigue coleando y fue anterior, el 7 de abril, y que está siendo vendida por los propagandistas habituales como la certificación de que "EEUU ha roto la alianza entre China y Rusia" porque Jinping utilizó una frase ambigua para aprobar el bombardeo contra Siria puesto que dijo "si ha habido un ataque químico..." y luego se abstuvo en la ONU y no vetó la resolución occidental como sí hizo Rusia. No obstante, la condena de China al bombardeo fue clara y contundente.

Por eso el relato de los medios de propaganda occidentales, especialmente los estadounidenses, no es más que ficción, como siempre. El día 13 de abril, el primer viceministro chino, Zhang Gaoli, miembro del Comité Permanente del Buró Político del Partido Comunista de China, fue recibido tanto por Lavrov como por Putin. Es decir, que China tiene información de primera mano de lo que se le dijo a Tillerson y de la postura de Rusia no sólo en Siria sino en lo relativo al derecho internacional y a los ataques "preventivos". Y Rusia tiene información de primera mano de lo que hace o va a hacer China. Por lo tanto, China actúa sabiendo que cuenta con el respaldo ruso en lo que decida sobre Corea del Norte. Y viceversa.

2.- EEUU vierte sus amenazas contra Corea del Norte, China le para los pies y de inmediato vuelve a recurrir a Rusia para fortalecer la alianza. Entre el 25 y el 27 de abril, Li Zhanshu, jefe de la Comisión Nacional de Seguridad, va a volver a estar en Moscú para hablar de cuestiones "previamente acordadas por los líderes de los dos países", según la nota oficial de China. Que cada quien interprete esto como quiera, pero sólo significa una cosa: la comunicación entre China y Rusia es de muy alto nivel y la coordinación entre ambos es casi total en política internacional. Sobre todo porque Zhanshu es considerado como "el ayudante clave de Jinping" en estas cuestiones. Es decir, en su principal asesor. Si hay alguna duda de la "profundidad estratégica" de las relaciones entre Rusia y China, deberían ir abandonándose.

3.- Los días 13 y 14 de mayo se van a convertir en los nuevos marcadores de la nueva etapa que está desarrollándose ante nuestros ojos y a la que no vemos porque seguimos cegados por el brillo de los espejos, ese brillo que todavía nos hace decir que EEUU es un "imperio" sin percatarnos que estamos en la fase final de su colapso. Esos días en China se va a celebrar el acontecimiento político que lo va a marcar sin remisión: el Foro Internacional de "Un cinturón, una carretera", la nueva estrategia comercial china. Dicho así no dice nada, pero si añado que al mismo van a acudir 28 jefes de Estado y presidentes de Gobierno de Rusia, Bielorrusia, Indonesia, Turquía, Vietnam, Filipinas, Kazajstán, Pakistán, Uzbequistán, Malasia, Myanmar, Laos, Sri Lanka, Kenia, Etiopía... e incluso occidentales como Italia, Hungría, Grecia, Serbia, Chile, Argentina y puede que hasta España tal vez entendáis algo mejor la importancia de ello. Traducido: cada vez hay más vasallos de EEUU que se están buscando otro señor a quien servir. Suena a algo muy parecido a que las ratas son las primeras en abandonar el barco cuando ven que se está hundiendo. Hay un titular de la agencia británica Reuters que lo define a la perfección: "Dirigentes de todo el mundo están ansiosos por codearse con China".

5.- No es una apuesta vana, sobre todo porque en paralelo con esta celebración hay un reposicionamiento general de todos los países del mundo hacia el nuevo eje sobre el que ya está girando el planeta: 13 países han solicitado su incorporación al Banco Asiático de Inversión en Infraestructuras (BAII), que ya tiene un año de funcionamiento. Si son aceptados, que lo serán y tal vez antes de esa reunión crucial de mayo, un total de 70 países de todo el mundo formará parte del BAII, dejando cada vez menos espacio hacia las instituciones más claramente imperialistas como el FMI o el Banco Mundial. Entre los aspirantes están Canadá, Bélgica, Perú, Venezuela, Hungría e Irlanda.

6.- La irrupción del yuan (o renminbi, nombre oficial de la moneda china) como moneda de reserva internacional desde que ha sido incorporada a la canasta de reservas de divisas del FMI sigue dando que hablar y no sólo por su resultado (en el año que lleva se ha hecho con el 1'07% del total de las reservas del mundo) sino porque es un fenómeno ascendente: Goldman Sachs afirma que la tendencia del dólar este año -en lo que respecta a moneda de reserva internacional- será de contracción frente al euro, la libre esterlina y el yuan. El fenómeno es imparable. Si se tiene en cuenta que el yen japonés o la libra esterlina han supuesto el 4% de las reservas de divisas del mundo, el porcentaje del yuan, aparentemente pequeño, es muy grande en solo un año.

7.- El nuevo poder político, militar y económico se está desplazando muy deprisa hacia el este, hacia Asia y ya hay quien está haciendo movimientos para que Occidente no esté en ese futuro. Rusia y China están haciendo los preparativos adecuados para que sea así. La redistribución del equilibrio de poder global ha pillado a contrapié a los viejos señores del mundo, que se resisten a aceptar su ocaso, quieren seguir dictando la política del mundo y ya sólo tienen una baza que jugar y ni siquiera es segura: el poder militar. Si hay ataque contra Corea del Norte, se va a poner a prueba de forma muy palpable.

El "imperio", ese que tantas pesadillas desata en América Latina, está viviendo en el mundo de hace muchos años, en el mundo anterior a 2008, cuando todos quienes ahora le están arrastrando hacia su colapso estaban de rodillas. Ya no es así. EEUU y sus vasallos mantienen la ficción, pero no debemos hacerlo nosotros.

El Lince

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