viernes, 31 de octubre de 2014

La lección de las elecciones en Ucrania

Bueno, ya se han celebrado las elecciones en Ucrania y, como todas las elecciones, han sido consideradas el bálsamo de Fierabás. Ya todo es bonito y democrático como dicen EEUU y sus vasallos de la Unión Europea. Pues no. La junta neonazi de Kiev se ha fortalecido aunque siempre habrá algún imbécil que diga que no hay nazis en Ucrania porque los nazis casi se han quedado formalmente, en tanto que partidos, fuera del parlamento o lo están en proporciones ridículas. Los nazis ya estaban y siguen estando en la junta, ahora con mayor poder. Los nazis son los que han aprobado que el 14 de octubre sea el día del Defensor de la Patria –el mismo día que se fundó el ejército nazi ucraniano que colaboró con los nazis en la II Guerra Mundial (os recuerdoque os puse parte de sus hazañas aquí)-, son los que han prohibido los canales de televisión en ruso, los que han prohibido los libros rusos, los que han prohibido el intenet en ruso o los que hablan de “territorios liberados” en lo referente a la parte de Donests y Luganks que controlan y los que bombardean sus ciudades aún dentro de la famosa tregua. Estos nazis son los que hablan permanentemente de “invasión rusa” y los que elogian a los matones como “héroes de guerra”. Este parlamento es abiertamente antirruso y va a acentuar su “rusofobia” hasta la limpieza étnica del Donbás. Y, además, estos nazis están imponiendo una "depuración" de funcionarios y trabajadores considerados "prorrusos". Todo ello de forma muy democrática para EEUU y sus vasallos de la UE, desde luego. Pero ya sabéis, no hay nazis en Ucrania, no hay nazis en Ucrania...

Dicho esto, los resultados formales han sido totalmente predecibles. Los pro-atlantistas siguen controlando todo, con independencia que sean pro-Poroshenko (tiene más escaños) o pro-Yatseniuk (que tiene menos escaños aunque haya ganado en porcentaje de voto y quien es apoyado por el oligarca Kolomoisky); gobernarán en plan amiguitos y serán aún más dependientes de lo que diga EEUU. Los oligarcas llegarán a un pacto entre ellos aunque será Kolomoisky quien tendrá aún mayor poder porque sus fuerzas controlarán los ministerios clave. Incluso puede jugar la baza de intentar formar gobierno dejando al margen a Poroshenko, aunque me parece más bien improbable y apuesto por ese pacto entre oligarcas aunque Poroshenko también puede jugar una baza propia: dado que cuenta con una cómoda ventaja de 50 escaños sobre las fuerzas de Yatseniuk se puede apoyar en el Bloque Opositor (ver más abajo lo que es) para intentar debilitar a Kolomoisky.

Sin embargo, lo más probable es un acuerdo entre Poroshenko-Yarseniuk y que se aparente que se ha llegado a un gobierno de unidad dándose un barniz “civilista” e incorporando al mismo al partido denominado “Autoayuda” que dice ser el guardador de la esencia del Maidán; así, todos contentos. El antiguo Partido de las Regiones, ahora con el nombre de Bloque Opositor, sigue siendo el mayoritario en el Sur y en el Oeste que han votado –lo que también da una pista de por dónde van las cosas en el Donbás- y el Partido Comunista ha hecho el ridículo, una vez más puesto que su pasividad ante el golpe de Estado del Maidán, la nazificación del país y la agresión al Donbás le ha convertido en irrelevante.

Lo interesante aquí no eran los resultados, ya digo que predecibles, sino qué iba a pasar en el Sur-Este. Primero, el Partido de las Regiones, hegemónico en esas zonas, dijo que no se iba a presentar a las elecciones. No ha cumplido, lo ha hecho con la cobertura del Bloque Opositor. Segundo, el Partido Comunista también muy asentado en esas zonas, ha aceptado participar en ellas pese a la amenaza de ilegalización que pendía sobre él en vez de boicotearlas. Ahora la junta neonazi de Kiev ya no se tiene que molestar ni siquiera en ilegalizarlo puesto que siempre puede argumentar que es irrelevante. Tercero, pese a ello, tanto el Bloque Opositor como el Partido Comunista han logrado unos muy buenos resultados en el Sur-Este, el primero con porcentajes por encima del 30% y el segundo entre el 11 y el 13%. Cuarto, el porcentaje de participación ha sido bastante sorprendente: 55% en Dnepropetrovsk; 51% en Nikolaev, Jerson y Zaporitze, 47% en Jarkov, 46% en Odesa, 39% en Luganks y 13% en Donetsk. Sólo ese 13% de Donetsk dignifica la lucha de estos meses. El resto de porcentajes tiene que llevar a pensar y a reflexionar realmente sobre lo que está pasando y por qué sólo hay resistencia en Donetsk y Luganks (dando por hecho, como así se ha denunciado, que en Luganks muchos de los pobladores se han visto obligados a acudir a votar a la fuerza). Quinto, el Bloque Opositor ha servido para que la junta neonazi salve la cara “democrática” y que a nadie le quepa duda que va a jugar el mismo papel que viene jugando el Partido de las Regiones desde siempre: regular el descontento y encauzar las protestas contra las decisiones de Kiev.

Aquí tenéis un mapa que refleja con claridad los apoyos de unos y otros. El rojo es Poroshenko, el amarillo Yatseniuk y el azul el Bloque Opositor. Y esta es la lección que se puede sacar de las elecciones: no se puede esperar ningún rasgo de cordura en los ucranianos, hoy por hoy, al mismo tiempo que se pone de manifiesto, otra vez, que la división en Ucrania es irreversible haya secesión en el Donbás o no.



Así que hay que esperar ahora las elecciones en el Donbás, que serán el 2 de noviembre si la junta neonazi lo permite y no ataca y hay mucho ruido sobre ello. Tanto EEUU como sus vasallos de la Unión Europea, e incluso la ONU, las han rechazado y han vuelto a amenazar a Rusia con sanciones si las reconoce. Pero Rusia no se amilana y ha dicho en un comunicado oficial que son elecciones válidas y que sí las va a reconocer porque forman parte del acuerdo de Minsk y que la fecha del 7 de diciembre que propuso Poroshenko para esas elecciones fue unilateral, sin tener en cuenta a la contraparte del acuerdo, es decir, las milicias y que por lo tanto éstas tienen total potestad para realizar esas elecciones en la fecha que consideren más pertinente. Esa fecha, como digo, es el 2 de noviembre.

En Donetsk se van a presentar sólo dos formaciones políticas porque se ha rechazado por el comité electoral la presencia de más fuerzas, como el Partido Comunista -recién creado, aunque con mimbres viejos-, argumentando fallos legales en los documentos: la llamada "República de Donetsk", partido del primer ministro Zajarchenko, y la denominada "Donbás Libre". Según las encuestas la primera alcanzaría el 39% de los votos y la segunda el 32%, quedando un alto número de indecisos. Esto para el Consejo Supremo, porque para el cargo de primer ministro habrá tres candidatos y según las encuestas Zajarchenko alcanzará más del 50% de los votos.

"República de Donestk" surgió como partido en el año 2005 en oposición a las tesis pro-ucranianas de Yanukovich y su Partido de las Regiones y estuvo prohibido hasta la revuelta popular de principios de este año, teniendo un papel muy activo en las movilizaciones anti-Maidán. Este es su emblema.



Por el contrario, "Donbás Libre" se creó tras las movilizaciones de marzo de 2014 y es una coalición de partidos y movimientos sociales

En Luganks se presentan tres formaciones: "Mundo de Luganks", "Unión Económica de Luganks" y "Unión Popular" al Consejo Supremo, mientras que para primer ministro se presentan cuatro candidatos, entre ellos el jefe de la Federación de Sindicatos de Luganks. No conozco la composición de "Mundo de Luganks" y de la "Unión Económica", pero "Unión Popular" tiene vínculos con el Partido Liberal Democrático Ruso de Zhirinovski.

En un claro guiño al profundo sentimiento soviético que hay entre la población, el Consejo Supremo ha elegido como emblema de Luganks este que os ofrezco más abajo y que combina símbolos soviéticos como la estrella roja con los colores de la bandera de Luganks, aunque desaparecen la hoz y el martillo.



Luganks siempre ha estado un poco más a la izquierda que Donetsk en ideología y cuestión de Estado, aunque eso no significa que esté por la construcción de una sociedad socialista, al menos por el momento. También es significativo que sus milicias sean las más izquierdistas, como se ha puesto de manifiesto recientemente con la formación de un batallón abiertamente comunista que se ha integrado en la Brigada Prizrak de Mogzovoi.

Ahora nos toca esperar hasta el 2 de noviembre para hacer una evaluación más profunda de los resultados y la correlación de fuerzas.

P.D.- Ya os dije que se había llegado a un acuerdo para el suministro de gas a Kiev, por presión de la UE a Ucrania, pero que faltaban los flecos de la modalidad de pago. Ayer se alcanzaron, por lo que Ucrania pagará 375 dólares por cada 1.000 metros cúbicos de gas, 90 dólares más de lo que venía pagando hasta ahora pero 110 menos del precio de mercado y siempre que se pague por adelantado cada mes. ¿A que no sabéis quién va a pagar? La UE, que temía quedarse sin gas ruso este invierno. ¿A que ahora entendéis un poco más los resultados de las elecciones en Ucrania? Los ucranianos, que si no son tontos lo parecen, creen que quien va a pagar es la UE y no ellos. La UE ya ofrece un préstamo de 2.000 millones de dólares... siempre que se siga adelante con las privatizaciones y se terminen las subvenciones a la población. Esto no lo ven los ucranianos, o fingen no verlo. 

El Lince



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